Cada Mes Descubriras Nuevas; Cosas Que Te Haran Pensar!

Vivamos Siempre con El Gozo del Señor en nuestro corazon! Cada semana, descubrira preguntas que le haran reflexionar y sugerencias que le llevaran a concentrarse en Dios y en los planes que El tiene para su vida.

Hola , Hemos creado este rincon para hacerte pensar un poco mas en Dios y en los planes que El tiene tiene para ti y para tu familia. Al pedirle a Dios que edifique, anime y dirija tu vida, y al confiar en que El lo hara, yo se que experimentaras una renovada ilusion, y union mas profunda con el mundo, su naturaleza y su gente. Aqui ejercitaremos nuestra mente y dedicaremos tiempo para reflexionar. Quiero que me envies tus comentarios y  respuestas. Cada mes yo me encargare personalmente de publicar los resultados. Que Dios los bendiga mis amados hermanos!

                                                     Su Amiga, Yolanda Ramos

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Palabras de Aliento: Las Heridas Transformadas En Bendición. El modo en que los agravios y las penas de la vida son transformadas en bendiciones."Debe sonar extraño decir que la alegría es fruto de nuestra elección. Con frecuencia nos imaginamos que hay personas más afortunadas que otras y que su alegría o su tristeza depende de las circunstancias de la vida, las cuales quedan fuera de nuestro control.

Y, sin embargo, elegimos; no tanto las circunstancias de nuestra vida cuanto la manera de responder a estas circunstancias. Dos personas pueden ser víctimas de un mismo accidente. Para uno, este se convierte en fuente de resentimiento; para otro, en fuente de agradecimiento. Las circunstancias externas son las mismas, pero la elección de la respuesta es completamente distinta. Hay gente a la que se le agria el carácter cuando se van haciendo mayores. Otros, en cambio, envejecen con gozo. Esto no significa que la vida de aquellos cuyo carácter se va amargando haya sido más dura que la vida de los que viven contentos. Significa que se han hecho opciones diferente, opciones íntimas, opciones del corazón".

Henri J. M. Nouwen en el libro "Aquí Y Ahora"

"Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción".

Génesis 41:52



"Una vez el doctor Edward Sullivan usó como texto de su predicación el que dice 'cada puerta una perla'. Cada entrada a la vida celestial es una perla. ¿Qué es una perla? El marisco se hace una herida con un grano de arena, y el grano queda metido en la llaga. Se ponen en función todos los recursos para sanar la herida. Cuando ésta queda sana y el proceso de reparación termina, es una perla lo que cierra la herida. El sufrimiento hace aparecer recursos insospechados en un marisco, y el resultado es una beldad que no se puede obtener de otra manera. ¡La perla es una herida cicatrizada! ¡Si no hay herida no hay perla!

Los infortunios de nuestra vida pueden ser transformados en bendiciones, las heridas en perlas preciosas de gran valor. Aún una desventaja muy dolorosa puede ser una potencia salvadora...

Cada puerta una perla, cada infortunio, cada fracaso, cada pérdida, puede transformarse. Dios tiene poder para transformar las desgracias en mensajeros suyos. De este modo Jesús transformó la cruz, símbolo de vergüenza criminal, en símbolo del amor de Dios. Una herida transforma al Pedro que niega a Jesús en un hombre intrépido, en una verdadera roca. ¡Si no hay herida no hay perla! De los embates de la vida pueden venir nuestra más ricas recompensas".

Citado Sra. Cowman en Manantiales en el Desierto

"Cuando comienzo a orar y me concentro en mis dones, no en mis errores, salgo de la depresión. Esto es más que nada asunto de quien acepta permanecer deprimido. De quien escoge mantenerse acobardado por la crítica, o de quien, al contrario, la utiliza como un don para cambiar lo que sea necesario a fin de construir un mundo mejor. Cada conflicto puede traernos pecado o virtud.

Las dudas sobre la fe, o pueden destruirla o hacerla más fuerte que nunca. No hemos nacido con virtudes, pero desarrollamos las virtudes al enfrentar la tentación y al levantarnos de las caídas, volviéndonos más dependientes de la fuerza de Cristo. El mal que hemos hecho nos deprime, aunque más bien debiera llevarnos a recargarnos y apoyarnos en Cristo. Los santos no son las personas que nunca han pecado, sino los seres humanos cuyo pecado los ha acercado más a Cristo".

Matthew linn & Dennis Linn. Sanando las Heridas de la Vida

"La curación de una herida es un proceso oculto tan profundamente como las mismas heridas. El proceso de curación de una herida, generalmente se inicia con una oración y continúa si actúo con la mente y el corazón de Cristo, y si agradezco la madurez obtenida a partir de la herida. A Cristo le tomó tres años curar a Pedro de las heridas que le hicieron alardear y caer. Otros como Pablo fueron curados en una noche. He visto curaciones de heridas profundas en ambas formas, pero el proceso que siguió Pedro es el más común. La curación de un recuerdo debe extenderse durante toda la vida, si nuestra gratitud aumenta a lo largo de ella.

Pero la curación más profunda no consiste en que volvamos a caminar, o en que la depresión no vuelva a surgir, o en que perdonemos a nuestros padres. Cuando Cristo envía a los diez leprosos con los sacerdotes, los diez están físicamente curados, pero sólo el samaritano regresa con la curación más profunda, para alabar y agradecer a Dios (Lucas 17:18 -19)

La curación no es levantar un pie que nunca se había movido, o aliviar una depresión de diez años, sino elevar nuestras mentes y corazones a Dios. No estamos curados a menos que amemos más a Cristo y El ame a través de nosotros. Estamos en la última etapa, la de la aceptación, sólo si tenemos un corazón agradecido que damos a Cristo, para que con amor llegue a aquellos a quienes nosotros nos acercamos. La respuesta a la pregunta ¿he sido sanado?, es esta otra pregunta: ¿estoy saliendo de mí, como, Cristo, para sanar?".

Matthew linn & Dennis Linn. Sanando las Heridas de la Vida


Dónde Encontramos a Dios...

La Invocación más profunda Palabras de inspiración para quienes se encuentran desorientados en su búsqueda de Dios."¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios! 
  Yo iría hasta su silla. 
Expondría mi causa delante de él, 
  Y llenaría mi boca de argumentos".

Job 3:4

"En medio de su extrema adversidad, Job clamó al Señor. El deseo vehemente de un hijo afligido de Dios es ver el rostro de su Padre una vez más.

Su primera oración no es, '¡oh, que pudiera ser curado de la enfermedad que ahora encona todo mi cuerpo!'. Ni siquiera es, '¡oh, que pudiese ver a mis hijos arrebatados de las fauces del sepulcro, y mi propiedad recuperada de las manos del despojador!'...

Mas su primer y más predominante clamor es '¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios! Yo iría hasta su silla'.

Los hijos de Dios corren a su hogar cuando se aproxima la tormenta. El instinto nacido del cielo de un alma que posee la gracia, es buscar refugio de todos los males bajo las alas de Jehová. 'El que ha hecho de Dios su refugio' podría servir como el distintivo de un verdadero creyente.

Un hipócrita, sin embargo, cuando siente que ha sido afligido por Dios, resiente el castigo, y, como un esclavo, quisiera huir del amo que lo ha flagelado. Pero no sucede así con el verdadero heredero del cielo. Él besa la mano que lo golpeó, y busca protegerse de la vara en el seno de ese mismo Dios que le miró con ceño.

Ustedes podrán observar que el deseo de comunión con Dios se intensifica cuando fracasan todas las otras fuentes de consuelo.

Cuando Job vio al principio a sus amigos a la distancia, pudo haber albergado una esperanza de que su amable consuelo y su compasiva ternura mitigarían la agudeza de su dolor; pero al poco tiempo que comenzaron a hablar, Job clamó en amargura: 'Consoladores molestos sois todos vosotros'.

Ellos pusieron sal en sus heridas, y derramaron combustible sobre la llama de su aflicción; agregaron la hiel de sus recriminaciones al ajenjo de sus dolores. Una vez anhelaron bañarse al sol de la radiante sonrisa de Job, y ahora se atrevían a cubrir de sombras su reputación, de manera poco generosa e inmerecida.

El patriarca se apartó de sus apesadumbrados amigos y miró a lo alto, al trono celestial, de la misma manera que el viajero se olvida de su cantimplora y se dirige con premura al pozo. Dice adiós a las esperanzas terrenales y clama: ' ¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios!'.

Es además digno de observación que, aunque un buen hombre se apresura a Dios en su aflicción, y corre con mayor velocidad por causa del desamor de sus semejantes, sin embargo, algunas veces el alma que posee gracia, permanece sin la confortable presencia de Dios.

Este es el mayor de los dolores; el texto es uno de los grandes gemidos de Job, mucho más profundo que cualquier otro que hubiera proferido por causa de la pérdida de sus hijos y de su propiedad: '¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios!'. La peor de todas las pérdidas es perder la sonrisa de mi Dios.

Job conoció de antemano un poco de la amargura del clamor de su Redentor: 'Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?'. La presencia de Dios siempre está con su pueblo en un sentido, en lo concerniente a sostenerlos secretamente, pero no siempre goza de su presencia manifiesta. Como la esposa del Cantar de Los Cantares, por las noches busca en su lecho al que ama, y no lo halla; y aunque se levante y recorra la ciudad no puede encontrarlo, y la pregunta puede repetirse una y otra vez: '¿Habéis visto al que ama mi alma?'.

"Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma,
Dónde apacientas, dónde sesteas al mediodía;
Pues ¿por qué había de estar yo como errante
Junto a los rebaños de tus compañeros?".

Cantar de Los Cantares 1:7

"El alma que posee gracia se entrega con un doble celo a encontrar a Dios, y eleva al cielo con mayor frecuencia y fervor, sus gemidos, sus súplicas, sus sollozos y sus suspiros. '¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios!'.

...Mi alma hambrienta atravesaría paredes de piedra, o escalaría las murallas almenadas del cielo para llegar hasta su Dios, y aunque hubiesen siete infiernos entre Él y yo, me enfrentaría a las llamas si pudiera llegar a Él, sin sentirme intimidado si sólo tuviera la probabilidad de estar al fin en su presencia y sentir el deleite de su amor. Me parece que ese es el estado mental en el que Job pronunció las palabras ante nuestra consideración.

...Parecería que el fin de Job al desear la presencia de Dios, era poder orar a Él. Había orado, pero necesitaba orar en la misma presencia de Dios.

Él deseaba argumentar delante de alguien que sabía que le oiría y le ayudaría. Anhelaba exponer su propio caso delante de la silla del Juez imparcial, delante del propio rostro del infinitamente sabio Dios; él quería apelar la injusta sentencia emitida por sus amigos en los tribunales inferiores, y hacerlo ante la Corte Suprema de Justicia del Rey, la Corte Suprema del cielo, y allí, decía Job: 'Expondría mi causa delante de él, y llenaría mi boca de argumentos'".

C.H. Spurgeon.Un sermón predicado la mañana del domingo 15 de Julio, 1866

Job, logra su cometido después de invocarlo desde lo más profundo de su corazón, Dios lo interpela desde un torbellino con palabras de luz y de reprensión (caps. 38-39):

"¿Quién es ése que oscurece el consejo 
Con palabras sin sabiduría? 
Ahora ciñe como varón tus lomos; 
Yo te preguntaré, y tú me contestarás".

Job 38:2-3

Se establece un diálogo, un encuentro. Y finalmente, Job hace un verdadero descubrimiento que se ve reflejado en estas palabras:

Yo conozco que todo lo puedes, 
y que no hay pensamiento que se esconda de ti. 
¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento?

Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; 
cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. 
Oye, te ruego, y hablaré; 
Te preguntaré, y tú me enseñarás.

De oídas te había oído; 
mas ahora mis ojos te ven. 
Por tanto me aborrezco, 
Y me arrepiento en polvo y ceniza.

Job 42:2-6



"Dios no es una abstracción mental, es cosa de vida, es una persona, y a una persona no se la 'conoce' reduciéndola a un conjunto de ideas lógicas, sino tratándola. Una cosa es la idea de Dios, y otra Dios mismo.

Una cosa es la idea (fórmula química) del vino, y otra el vino mismo. Nadie se embriaga con la palabra 'vino', ni con su fórmula química. Una cosa es la palabra 'fuego', y otra el fuego mismo. Nadie se abrasa con la palabra 'fuego'. Nadie se sacia con la consabida fórmula del agua: H2O. Hay que beberla.

Dios es el agua fresca, el vino ardiente, pero hay que beberlo. Quienes no lo prueben, no pueden ser 'catadores' de ese Vino, no saben nada de ese Vino, porque no lo han saboreado..."

Ignacio Larrañaga. Salmos para la Vida.

"Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él".

Salmos 34:8

La Ira: ¿Cómo puedo controlar la Ira?

Somos seres humanos vulnerables y por tanto nos dejamos arrastrar por nuestras emociones; especialmente la ira. Hay distintos tipos de ira. Por ejemplo, a veces la ira proviene del egoísmo o de las sospechas infundadas. En otros casos se trata de un tipo de ira que a veces contamina el espíritu y el intelecto por muchos años, y explota ante la más mínima provocación. A esto le llaman "ira desplazada", pues su verdadera causa a menudo permanece oculta. Es obvio que se comete una injusticia al hacer a la otra persona, el blanco de nuestra ira injustificada. Sin embargo, en muchos casos la ira que sentimos está justifica. Es para nosotros un mecanismo de defensa, un modo de defendernos y tratar de impedir que los demás continuen hiriéndonos. La ira justificada no es un pecado, si se maneja adecuadamente. Pero veamos primero lo que dice la Biblia, que es la palabra de Dios, sobre los efectos de la ira.

La ira nos impulsa a pecar :

"...Cohíbe la ira, reprime el coraje, no te exasperes, y no obrarás mal..." (Salmo 37:8) "...Sea cada cual pronto para escuchar, lento para la ira, porque la ira del hombre no produce la rectitud que Dios quiere." (Santiago 1:19-20) "El colérico atiza las pendencias, el iracundo multiplica los crímenes." (Proverbios 29:22)

Ofende a Dios y nos aleja de El :

"No irriten al santo Espíritu de Dios que los selló para el día de la liberación; nada de brusquedad, coraje, cólera, voces ni insultos; destierren eso y toda aversión."(Efesios 4:30)

"Pues yo les digo: Todo el que trate con coraje a su hermano será condenado por el Consejo; el que lo llame renegado será condenado al fuego del quemadero." (Mateo 5:22)

Dios nos dice que debemos deshacernos de nuestra ira, la cual es un gran obstáculo a nuestra santificación e inclusive a nuestras relaciones humanas:

"...Ahora en cambio, despójense de todo eso: cólera, arrebatos de ira, aversión, insultos y grocerías, ¡fuera de su boca!" (Colosenses 3:8)

"Si se indignan, no lleguen a pecar, que la puesta del sol no les sorprenda en su enojo, no dejen ocasión al diablo." (Efesios 4:26)

Uno de los frutos del Espíritu Santo es precisamente el dominio de sí mismo. Nos habla Dios en la Biblia sobre el autocontrol:

"Más vale paciencia que valentía y dominarse que conquistar una ciudad." "Respuesta blanda aplaca la ira, palabra hiriente atiza la cólera. Hombre colérico atiza las pendencias, hombre paciente calma la riña." (Proverbios 15:1, 18) "Niégate a discusiones estúpidas y superficiales, sabiendo que acaban en peleas; y uno que sirve al Señor no debe pelearse, sino ser amable con todos...suave para corregir a los contradictores..." (2 Timoteo 2:23-25)

Amigos nuestro Señor nos enseña una y otra vez sobre las consecuencias de nuestra falta de control, pero tambien nos habla de la grandeza de nuestra recompensa cuando seguimos sus mandatos.

El primer paso es admitir que sentimos ira. Examinemos detenidamente nuestras emociones y ahondemos en nuestro corazón para buscar cuál es la verdadera causa de nuestra ira.

El segundo paso es compartir esos sentimientos con Dios en la oración. El quiere que nosotros podamos tener paz y ser felices; por lo tanto, nos mostrará el camino de la sanación. El es el único que verdaderamente puede sanar las heridas de toda una vida.

El tercer paso para lidiar con la ira, es consultar a un consejero pastoral, psicólogo o psiquiatra si es necesario. Es muy posible que necesitemos ayuda profesional; dejemos a un lado nuestro orgullo y deseemos ser mejores seres humanos.

Una buena manera de restarle fuerzas a la ira, es utilizar ese sentimiento hostil para algo constructivo como los ejercicios, la limpieza de la casa, etc. A veces nos ayuda escribirle una carta a la persona que nos ofendió, aunque después la rompamos.

Y por último, Dios nos dice en su palabra, que no debemos dejarnos vencer por el mal, sino que venzamos el mal con el bien. Esto quiere decir que no devolvemos las ofensas ni nos vengamos por ellas, sino que devolvemos bien por mal; y esto lo podemos hacer a través del amor de Dios actuando en nosotros. Ese amor nos ayudará a disipar nuestra propia ira y la de los demás. Oremos siempre para suplicar a Dios que trabaje en nuestro interior y nos cubra con su manto sagrado de amor y misericordia. Reclamemos la victoria prometida por El. Solo El nos dara la recompensa. Pero para ello, tenemos que actuar de acuerdo a Su Palabra
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¿Cómo rescatar la paz de mi hogar? ¿Como restaurar la confianza? ¿Como perdonar, si estoy tan herido?, ¿merece mi esposo perdon, después de su infidelidad?, ¿Debo divorciarme?

 

Todas estas preguntas son interrogantes que cientos y cientos de personas se hacen a diario. Muchas veces el dolor, la fealdad de las experiencias vividas nos hace sentir que ya es demasiado tarde para rescatar el amor.
Muchas pareja viven juntos muchos años y sin embargo estan muy solos. Llegan a su relacion matrimonial con miles de ilusiones, sueños, y con una inocencia ignorante de lo  que realmente es el matrimonio.
Cuando comenze como consejera matrimonial me afecto grandemente el ver como cuantas parejas cristianas- o  con convicciones morales altas estaban envueltas en relaciones extramaritales, en mentiras y engaños.
Me preguntaba como tantas personas que se llenaban la boca vociferando sus altos valores, y profundas convicciones morales podian perderse tan fácilmente y enredarse en situaciones enfermizas que no solo comprometian su hogar, su familia sino que muchas veces hasta su reputacion y su profesion.
Según fui tratando mas y mas con diferentes tipos de parejas mas entendi el poder de las necesidades individuales.  Dice el Dr. Willard Harley que “si cualquiera de las necesidades emocionales de un conyuge esta insatisfecha, ese conyuge es vulnerable a la tentacion de otra relacion”.
Muchas personas no se dan cuenta en  lo que se estan metiendo cuando dicen “si acepto” a la hora de profesar sus votos matrimoniales.
Casi siempre piensan que todo es como un cuento de hadas, que hay personas hechas el uno para el otro y si no funciona la relacion, “entonces era que no estaban hechos el uno para el otro” asi que tengo que seguir buscando hasta que encuentre “mi alma gemela”.

Estudiosos de la relaciones matrimoniales han concluido que los conflictos matrimoniales se producen por dos motivos:

1.   Las parejas fracasan en hacerse felices el uno al otro. Esto es la frustración porque sus necesidades no estan satisfechas llega a tan alto grado que la persona tiende a concentrarse en cuidarse, mas sin embargo termina teniendo un gran fracaso en cuidarse.

2.   Las parejas se hacen infelices el uno al otro. La separacion emocional es tan grande que las parejas terminan  lastimandose de forma deliberada. Quiere decir, ponen tanto énfasis en protegerse que ocasionan un gran fracaso en protegerse.


El fracaso para cuidarse:

1.   Un fracaso en satisfacer las necesidades emocionales mas importantes.

2.   La ignorancia de cuales son realmente sus propias necesidades contribuye a este fracaso-

3.   La dificultad para comprender y apreciar el valor de las necesidades del otro.

4.   Cada cual satisface las necesidades que ellos creen importantes para si mismo, sin tener cuenta que las necesidades de ambos son totalmente diferentes.

 Hay necesidades  legitimas y necesidades aprendidas-creadas- las necesidades creadas no son reales, y por lo tanto el resultado es caos y confusion.

1.   Necesidades legitimas son fuertes y cuando no son satisfechas en el matrimonio-la gente tiene la tentacion de satisfacerlas fuera del circulo matrimonial.

2.   Las necesidades emocionales son clave e importantisimas para el cuidado de uno mismo.

3.   La pareja cuyas necesidades no son satisfechas generalmente se vuelve desconsiderado/a, grosero, destructivo y hasta puede llegar a la violencia. Cuando esto ocurre  

a.)  Se viven escenas feas y destructivas en el hogar.

b.)  La persona que esta insatisfecha comienza causando daño no intencionado

c.)  La acumulación de necesidades insatisfechas lleva a   la persona a causar el daño intencionado-(esto es cuando no le importa ya la magnitud de lo que hace)

d.)Como consecuencia se vive una gran separacion emocional, cada persona esta viviendo su propia vida, sus propias ideas, y gasta sus energias planificando como llenar sus vacios.

e.)  El grado de esta separacion emocional puede conducir a una separacion fisica que eventualmente si no se confronta puede finalizar en

f.)   divorcio

Los matrimonios exitosos requieren habilidades, destrezas para cuidar de aquel que se prometio amar durante toda la vida. Las buenas intenciones no son suficientes, hay que trabajar arduamente para cuidar a su conyuge

 Cuando un hombre y una mujer se casan :

1.   Mantienen expectativas muy altas-

2.   Se comprometen a satisfacer ciertas necesidades intimas e intensas sobre la base de “exclusividad”

3.   Acuerdan renunciar a todo lo demas. El peligro de este pacto es que el subconsciente entiende que renunciar a todo lo demas, quiere decir que esta persona que ahora es mi conyuge pueda satisfacer todas mis necesidades. Lo cual esta correcto, siempre y cuando tu sepas cuales son tus necesidades emocionales y puedas comunicarlas a tu pareja  libremente. Pero raramente esto es asi. Muchas parejas callan sus mas intimas necesidades, ya sea por temor, ignorancia, timidez, costumbres, etc.

 
Cuando este acuerdo no verbal de cuidado mutuo se olvida, se ignora, o se convierte en carga, en rutina, la persona insatisfecha comienza a desear llenar estas necesidades cada vez mas; Cuando se da cuenta que no puede ser satisfecho/a dentro de su matrimonio, su mente comienza a fantasear;

1.   Desea  compartir con alguien fuera del matrimonio

2.   Comienza a notar mas todas las faltas de su pareja

3.   Crea amistades fuera del hogar

4.   disfruta mucho mas fuera de la casa

5.   depende de la amistad para resolver problemas, desahogarse, etc.

6.   Crece la dependencia emocional hacia esa nueva persona.

7.   Y esta dependencia puede resultar en relaciones sexuales fuera del matrimonio.

 Este proceso puede tardar meses en desarrollarse, años, o subitamente cuando ocurre un encuentro con alguien que puede dar inmediatamente lo que la otra esta necesitando;

¿Cual puede ser la necesidad individual en determinado momento?

a.   sexo

b.    compañía

c.    comunicación amena

d.    intimidad emocional

e.   sentirse importante, admirado

f.      afecto

g.    sentirse util, necesitado


El matrimonio es:

1.   Relacion especial

2.   Exclusiva

Necesidades de la mujer       Necesidades del hombre

Afecto                                      Plenitud sexual

Conversación                          Compania recreativa

Honestidad/ Franqueza            Conyuge atractiva

seguridad                                 Sosten domestico

compromiso familiar                 Admiracion

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Reflexiones en una Tarde de Invierno

De regreso a la casa, no pude sino notar el afán de la gente por la calle, apenas comenzaba el hielo a caer. La gente corría por la calle con paquetes en las manos. Era apenas la 11:30 de la mañana, y ya la gente estaba afuera de compras corriendo, ansiosos, afanados. Conductores gritando airados a las mujeres que se lanzaban a cruzar la calle aun a pesar que la luz verde no estaba para ellas. Al llegar a la casa sentí el agotamiento mental, además físicamente me siento un poco débil y enferma, ya que he estado resfriada por más de tres semanas. Así que me acosté por un rato.

Mas sin embargo las imágenes de lo observado en un par de horas no salía de mi mente. Estamos en época de Navidad.  Y se en mi corazón que esta es época de celebración del nacimiento de nuestra esperanza, de la certeza de que alcanzaremos la vida después de estar navegando en la muerte espiritual después del Pecado mayor de Adán y Eva. Es en esta época cuando deberíamos de estar felices y en paz, es cuando podemos pedir a nuestro Señor Jesucristo que nos llene de gloria, para que el Padre de la sabiduría nos conceda revelación en el conocimiento de El, alumbrando los ojos de nuestro entendimiento, para que sepamos cual es la esperanza a que El nos ha llamado, y cuales son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cual es la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza.

Mas sin embargo en vez de regocijarnos en Su grandeza, perdemos la mayoría de nuestro tiempo afanados con lo material de la celebración, los festejos, los regalos, las iluminaciones de  las casas. Y dentro de este júbilo del mundo nos encontramos con las emociones mas encontradas, unos se sienten gozosos y otros sufren desaliento. Lo interesante es que la razón del desaliento y la melancolía es justamente todo lo contrario a lo que deberíamos sentir.
 
¿Porque la depresión en la Navidad? No puedo sino pensar que cuando estamos lejos de confiar en Dios es cuanto mas desaliento sentimos, si solo entendiesen que el acercarnos a Dios y el entender porque se celebra esta época es razón sola para llenarnos de esperanza el alma y levantar el espíritu, porque así estaremos operando mas en el espíritu y menos en la carne.

Todos los humanos, por serlo, tenemos una conciencia implantada por Dios en la esencia humana, hecha a semejanza Divina. La conciencia es esa voz de Dios que está dentro de todos nosotros y, digo, que cuando existe lejanía de Dios, entonces la conciencia habla expresando disonancia entre lo que somos y lo que deberíamos ser. Esa disonancia es la causa de la depresión que sienten algunas personas.

Lo que pienso es que una buena parte de la depresión de ánimo que algunas personas sufren en la época de Navidad es causada por un sentimiento inconsciente de estar separados de Dios. Esa reacción de la conciencia clama la incongruencia de vivir lejos de Jesús precisamente en los días en los que más deberíamos estar cerca de Él.


Los síntomas de la depresión navideña son el consumo excesivo, el recuerdo de familiares difuntos, el estrés por las preparaciones para las fiestas, etcétera, Los orígenes de la depresión navideña pueden ser muy diversos, bastante parecidos a los que se presentan en celebraciones supuestamente importantes como cumpleaños o día de los enamorados. Pero la Navidad se diferencia  en que representa un tiempo de unión familiar lo que puede llegar a ser una auténtica agonía para muchos. El mundo ha comercializado esta época de tal forma que para aquellos que no conocen la esperanza del gozo en Jesús podría hasta llegar a ser una tortura. La muerte de un ser querido, la distancia -física o emocional- entre los miembros de una familia, las expectativas insatisfechas, los problemas económicos, la soledad o, simplemente, los malos recuerdos, pueden resultar verdaderos obstáculos para disfrutar de estas fiestas. Al ser Navidad un tiempo de alegría, algunas personas se sienten culpables o no merecedoras de esa felicidad, por lo cual tienden a evadirlo dándole más relevancia a sus problemas

Cuando llega el fin de año, la gente tiende a hacer un balance, consciente o inconsciente, de los éxitos y fracasos obtenidos a lo largo de los últimos doce meses. Si los resultados de esta evaluación son negativos, es entonces cuando se hace latente el riesgo de deprimirse. La depresión esta casi siempre acompañada por recuerdos del pasado, que nos salio mal., que no logramos, relaciones rotas, personas que nos hirieron. Casi siempre aquellos que carecen de auto-control y baja auto-estima se desbocan en excesos, como el beber, comer, malgastar el dinero, la promiscuidad, y hasta llegan a el adulterio. Mucha gente presenta un mayor grado de vulnerabilidad para caer en vicios como la drogadicción o el alcoholismo, e incluso consideran salidas extremas como el suicidio.

¡Como nos alejamos de la verdadera razón de la navidad! esto me hace recordar una carta que leí hace algún tiempo en una revista. Tal vez hermanos deberíamos poner en perspectivas nuestra conducta, nuestras prioridades y nuestro corazón. Aquí les incluyo la carta que leí. No la escribí yo, pero me hubiera gustado haber tenido tal sabia curiosidad ¡el autor es anónimo, pero no importa  deberíamos meditar un poco en el mensaje para así acercarnos más a Dios. Yo creo firmemente que cuando conocemos más de la palabra de nuestro salvador, y obedecemos sus enseñanzas, nuestras emociones pasan a otro plano y podemos gozarnos en su Gran Amor. Feliz Navidad mis Amados Hermanos,

Los Quiere,

Yolanda

12/13/07

Esta es la carta de que les hable. Disfrutenla!

Jesús es la razón de la Navidad

Como sabrás, nos acercamos nuevamente a la fecha de mi cumpleaños. Todos los años se hace una gran fiesta en mi honor y creo que en este ano sucederá lo mismo. En estos días la gente hace muchas compras, hay anuncios en la radio, en la televisión y, en todas partes, no se habla de otra cosa, si no de lo poco que falta para que llegue ese día.

La verdad, es agradable saber que, al menos un día del ano, algunas personas piensan un poco en mi. Como tu sabes, hace muchos anos empezaron a festejar mi cumpleaños. Al principio no parecía comprender y agradecer lo mucho que hice por ellos, pero hoy en día nadie sabe para que lo celebran. La gente se reúne y se divierte mucho, pero no sabe de que se trata. Recuerdo el ano pasado, al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran cantata en mi honor. Había cosas muy deliciosas en la mesa, todo estaba decorado y recuerdo también que había muchos regalos; pero ¿sabes una cosa? Ni siquiera me invitaron. Yo era el invitado de honor y ni siquiera se acordaron de invitarme. La fiesta era para mí y cuando llego el gran día me dejaron afuera, me cerraron la puerta…y yo quería compartir la mesa con ellos.

La verdad no me sorprendí, porque en los últimos anos todos me cierran la puerta. Y, como no me invitaron, se me ocurrió estar sin hacer ruido. Entré y me quedé en el rincón. Estaban todos bebiendo, había algunos ebrios contando chistes, carcajeándose. La estaban pasando en grande. Para colmo, llego un viejo gordo vestido de rojo, de barba blanca y gritando ¡jo-jo-jo-jo! Parecía que había bebido de más. Se dejó caer pesadamente en un sillón y todos los niños corrieron hacia él, diciendo: “¡Santa Clós!”. ¡Como si la fiesta fuese en su honor!

Llegaron las doce de la de la noche y todos comenzaron a abrazarse; yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara y… ¿sabes? Nadie me abrazó…

De repente todos empezaron a repartirse los regalos, uno a uno los fueron abriendo, hasta que se abrieron todos, me acerqué para ver si de casualidad había alguno para mí. ¿Qué sentirías si el día de tu cumpleaños se hicieran regalos unos a otros y a ti no te regalaran nada? Comprendí entonces que yo sobraba en esa fiesta, salí sin hacer ruido, cerré la puerta y me retire.

Cada año que pasa es peor, la gente solo se acuerda de la cena, de los regalos y de las fiestas, y de mi nadie se acuerda. Quisiera que esta Navidad me permitieras entrar en tu vida, quisiera que reconocieras que hace casi dos mil años vine a este mundo para dar mi vida por ti en la cruz y de esa forma poder salvarte. Hoy solo quiero que tú creas esto con todo tu corazón.

Voy a contarte algo, he pensado que como muchos no me invitaron a su fiesta, voy hacer la mía propia, una fiesta grandiosa como la que jamás nadie se imaginó, una fiesta espectacular. Todavía estoy haciendo los últimos arreglos, por lo que este año estoy enviando muchas invitaciones y en este día, hay una invitación para ti, solo quiero que me digas si quieres asistir, te reservaré un lugar, y escribiré tu nombre con letras de oro en mi gran libro de invitados, en esta fiesta solo habrá invitados con previa reservación, y se tendrán que quedar afuera aquellos que no contesten mi invitación. Prepárate porque cuando todo este listo, daré la gran fiesta.

Hasta pronto…
Jesús de Nazareth

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¿Quien es Jesús para ti?

Pregúntate, ¿Cómo habló Dios de su fidelidad? ¿Cuáles son las palabras que usó con mayor frecuencia tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento para describir cómo era ésta?.

 Nunca te dejaré ni te desamparare (Deuteronomio 31:6; Hebreos 13:5). He aquí, el tabernáculo de Dios está entre los hombres, y El habitará entre ellos (Apocalipsis 21:3; Éxodo 25:8).


"El Dios que está presente nos ha elegido."
Reflexiona:

1. ¿Está la imagen de Dios centrándose más en mi vida?

2. ¿De qué manera sorprende la compasión de Dios en Jesús?


 3. ¿De qué manera me consuela el concepto de fidelidad expresado en la presencia de Dios?

Las Lanzas del Chisme.







 Las personas intrigantes, chismosas, y malévolas son una epidemia en la sociedad, las familias, y las congregaciones. Cuantas familias se destruyen, se dividen a causa de miembros amantes de la intriga, los rumores y el chisme.  
En esto del chisme, es como en la casa del jabonero: El que no cae resbala. Sin embargo, otra característica de la vida auténticamente cristiana es evitar el chisme.

Antes de continuar, permítame una explicación sobre lo que es el chisme. Según el diccionario, chisme es la noticia verdadera o falsa con que se pretende indisponer a unas personas con otras o se murmura de alguna forma. La definición en muy clara, el chisme es el arte de esparcir noticias, las cuales pueden ser verídicas o falsas, con el propósito claro de hacer daño a unos, ante otros.



Cuando alguien dice: “A mí no me gusta el chisme”, está tratando únicamente de ocultar su verdadera identidad.  Quiere tapar la maldad y la malicia que de continuo alimenta su mente mezquina.  Está sólo haciendo una confesión subconsciente de lo que realmente es.   


Otro diccionario define el chisme como “hablilla, murmuración o conversación malsana acerca de una persona ausente”.  Hablar a espaldas de la gente es un acto cobarde que sólo descubre la falta de caridad en el alma


El amor, por lo contrario, es diferente.  El que de veras ama no murmura.  La gente cuyo corazón esta lleno de amor habla de ideas, de planes, de cosas que edifica y eleva a los demás. La gente que tiene amor en su alma cuida lo que dice, no daña, no planifica maldad, no atesora venganza en su mente ni en su corazón.  La gente insignificante y acomplejada habla de la otra gente


La Biblia da cuatro características del chismoso  1) falsedad, 2) maldad, 3) voracidad, 4) vaciedad.   El que se ocupa del chisme aparenta amistad. El que se ocupa de los rumores aparenta ser bueno, Pero en el fondo no es más que un falso.  En Proverbios 11:13 Salomón dice: “El que anda en chismes descubre el secreto.  Mas el de espíritu fiel lo guarda todo“...  El que anda en chisme traiciona la confianza descubre lo que de otra manera se mantendría discreto y está deseoso y muy presto a soltar gratuito las amarras de su venenosa lengua.  Su fiesta más rica está en el bembeteo. No se mide para agredir y perjudicar la víctima de su habladuría.  El chismoso es falso e infiel.  Varias cosas que suceden a las personas es mejor que se las guarde en secreto, no para encubrir el pecado, sino para no causar más daño que el que ya ha causado el pecado, pero cuando una persona comienza a divulgar lo que pasó, está descubriendo el secreto, y causando un grave mal a quién es víctima del chisme.


Además de falso, la Biblia adjudica una segunda característica al chismoso.  La maldad.  Dice la Biblia: “El que cubre la falta busca amistad, mas el que la divulga aparta al amigo“(Prov. 17:9).  La separación intencional de amistades es una maldad.  Cuantas familias tienen una persona que se ocupa de averiguar y divulgar las debilidades de los demás, aparentando ser serviciales y sacrificados. Un chisme de por medio ha roto amistades y relaciones familiares de muchos años.  El que usa mal su lengua, aquel que retuerce alevosamente los hechos y coquetea con palabras suaves, es un agente del mal.  Es un conocedor del maléfico poder del chisme, el cual usa para apartar a las gentes.  Su método es agrandar las faltas, sean supuestas o reales, y su motivo es la envidia, la intriga y la perfidia.  Con el chisme se enlodan caracteres, se destruyen familias y se dividen congregaciones.  El que se presta al chisme sirve a los intereses del infierno y a los planes aviesos del enemigo de las almas.  El que se envuelve en chismes y murmuraciones es colaborador del rey de las tinieblas mismo.


El chisme divide aún a los mejores amigos. Eso es lo que dice la Biblia. En Proverbios 16:28 leemos lo siguiente: "El hombre perverso levanta contienda, y el chismoso aparta a los mejores amigos". El chisme es como un filo cuchillo que corta los vínculos más fuertes de amistad. Alguien ha personificado al chisme de esta manera: Destruyo hogares, destrozo corazones, arruino vidas. Viajo en las alas del viento. No me importa la verdad, no tengo respeto por la justicia, no tengo misericordia por el indefenso.


La tercera característica con que la Biblia destaca al chismoso es la voracidad.  Dice la Escritura: “He aquí un pequeño fuego, ¡cuán grande bosque enciende y la lengua es un fuego, un mundo de maldad.”(Sant. 3:5,6)  Si la carne energiza la lengua su voracidad se deja ver pronto, él incendio voraz se hace manifiesto.  ¡Qué distinta la lengua puesta al servicio del Espíritu Santo!  ¡Cuánta edificación, cuánta unión, cuánta inspiración promueve entre los mortales!   


La última característica con que la Biblia destaca al chismoso es la vaciedad.  El que anda en chismes es como una nube sin agua, una cisterna seca o una nuez vacía.  Santiago dice: “Si alguno entre vosotros se cree religioso y no refrena su lengua,  sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana”  (Sant. 1:26).  Esta declaración de Santiago es una amonestación terminal. Debe hacer pensar y debe poner a temblar a cualquiera que se dé el lujo de usar su lengua con descuido.  Debe ser una invitación para que uno re-examine la relación que dice tener con Dios, no sea que esté edificando su casa espiritual sobre un fundamento falso.  Para chismear hay que disponer de mucho tiempo.  Se necesita tiempo para fabricar un chisme y tiempo para diseminarlo.  La persona ocupada difícilmente invertirá su tiempo en hablillas baratas.  Lo que uno hace cuando no tiene nada que hacer, indica la medida de su madurez mental y la riqueza espiritual del ambiente en que se desenvuelve. 



En el Salmo 101:5 David mostró el método que tenía para parar el chisme.  Dice David: “Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré”  La Biblia de Nácar Colunga traduce este verso así: "reduciré al silencio al que en secreto detrae a prójimo”.  

Dice el sabio Salomón: “No te entrometas, pues, con el suelto de lengua”  (Prov. 20:19).  Reina Valera 1995 traduce este verso así: “No te juntes con el de labios fáciles”  El método aducido aquí es el de aislar al que promueve y pasa adelante habladurías infames.  Dice en Proverbios 26:20: Sin leña se apaga el fuego, y donde no hay chismoso, cesa la contienda.”  Se apaga el fuego. . . cesa la contienda. . .No hay duda de que la mejor forma de apagar un fuego es separando los palos de leña apartando sus brasas.  Otro efecto del chisme son las peleas. Así como la leña aviva el fuego, el chisme aviva la pelea. El hogar donde hay chisme es un hogar donde habrá peleas. La iglesia donde hay chisme es una iglesia donde habrá peleas. La oficina donde hay chisme es una oficina donde habrá peleas. Las peleas son inevitables donde reina el chisme. Cuando alguien se entera que está siendo objeto de un chisme, es inevitable que intente por todos los medios descubrir quién ha echado a rodar ese chisme. La consecuencia inevitable es el distanciamiento, la sospecha, la duda, la división y la discordia. Cuánta razón tiene la Biblia cuando dice que donde no hay chismoso cesa la contienda.


Solamente nosotros como individuos podremos mantenernos a flote y por encima de este vicio, la única forma como podremos bregarlo con propiedad cuando toque a nuestras vidas, es llenándonos de Dios.  Hagamos el propósito de acercarnos más y más a Dios.  Profundicemos nuestro cocimiento de El por medio de la lectura y meditación de su santa Palabra.  Bañemos continuamente nuestras mentes en las aguas de la oración.  Presentemos a Dios por el Espíritu Santo, nuestros cuerpos y miembros como sacrificio vivo.  Dejémonos llenar del Espíritu de gracia, de bondad, de fe, de mansedumbre, de paz, de templanza, de gozo y de amor.  Así sólo y sólo así estaremos en condiciones de vencer esta tendencia cuando apareciere en nosotros mismos, y así sólo y sólo así podremos “acallar” radicalmente y “separar” eficazmente a los que con sus rumores dañosos envenenan a los  “suyos


La diferencia entre un chisme y un rumor, es que el chisme esparce noticias verdaderas o falsas, en cambio el rumor esparce noticias falsas. Tanto el chisme como el rumor tienen el propósito de atentar contra la integridad o la imagen de una persona.


Consideremos los efectos del chisme. La Biblia nos habla de varios efectos, todos ellos negativos. Al respecto de que el chisme puede viajar en las alas del viento, viene a mi mente una historia que oí hace algun tiempo en la radio.


"La esposa de un granjero había echado a rodar por el vecindario un chisme infundado acerca del pastor de su iglesia. Todos los habitantes del pueblo se enteraron de lo que supuestamente había hecho aquel pastor. Algún tiempo después, la mujer que corrió el chisme se enfermó gravemente y temiendo que iba a morir confesó que lo que había dicho sobre el pastor de la iglesia era falso. Gracias a Dios no murió y más bien recuperó la salud. Arrepentida por lo que había hecho se fue a buscar al pastor en su oficina a rogar que le perdone. El anciano pastor le dijo: Con mucho gusto le perdonaré siempre y cuando me complazca un deseo. Por supuesto, dijo la mujer. El pastor prosiguió diciendo: Vaya a su casa, mate una gallina negra, sáquele todas las plumas, póngalas en una canasta y tráigalas acá. La mujer regresó en una media hora. Aquí está lo que me pidió, dijo al pastor. Este miró la canasta llena de plumas de la gallina negra y dijo: Muy bien, ahora quiero que vaya a cada esquina del pueblo y arroje un puñado de esas plumas, las que sobren llévelas a la parte más alta de la torre de la iglesia y arrójelas al viento y luego venga a verme nuevamente. La mujer hizo exactamente como el pastor le pidió. Cuando regresó donde el pastor con la canasta vacía, el pastor le dijo: Ahora quiero que vaya por toda el pueblo y recoja todas las plumas que arrojó sin que falte una sola. La mujer se quedó mirando la cara del pastor y dijo: ¿Qué? ¡Eso es imposible! El viento habrá llevado las plumas quien sabe a dónde. Poniendo su brazo sobre el hombro de la mujer, el pastor le dijo: Así es querida hermana. Yo le perdono por chismear contra mí, pero nunca olvide que es imposible arreglar el daño que puede causar un chisme."


Ahora hablemos del engaño del chisme.  Esto me recuerda cuando yo me criaba en Puerto Rico recuerdo un programa de television, que la presentadora era una cantante llamada Mirtha Silva, ella tenia un segmento en su programa que se llamaba "echate pa aca" y una de las cosas que ella decia era" A mi no me gusta el chisme, pero me entretiene" .

Admitámoslo, todos sabemos que el chisme es malo, pero a todos nos entretiene.¿Por qué? Bueno, porque eso es lo que dice la Biblia. En Proverbios 18:8 leemos: "Las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran hasta las entrañas." Por eso tantas revistas y programas que viven de esparcir rumores y de desacreditar a los demas son tan exitosos en Estados Unidos. El chisme se presenta siempre con un rostro atractivo, aristocrático, la Biblia lo ha comparado con un bocado suave, delicado, apetecible, pero penetra hasta las entrañas.

 Es tan fácil y tan atractivo prestar el oído a un chisme. Inclusive a veces lo justificamos pretendiendo que aparezca como algo inocente. Cuántas veces no habremos caído en el chisme al mencionar motivos para orar en alguna reunión de oración, por ejemplo. Cuando decimos que debemos orar por tal o cual persona por cuanto ha hecho tal o cual cosa, o le ha pasado esto o aquello. No está mal orar con conocimiento de causa, por cosas muy específicas, pero debemos tener mucho cuidado para no disfrazar el chisme bajo el manto de pedido de oración. No olvide que las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran hasta las entrañas.


 Ahora una exhortación contra el chisme. Se encuentra en Levítico 19:16 donde dice: "No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. El chisme no agrada a Dios, el chisme no es bueno para el chismoso ni para el que es víctima del chisme. Por eso Dios ha condenado el chisme diciendo: No andarás chismeando entre tu pueblo. Es un mandato. Mucho bien nos haría enmarcar este mandato y colgarlo en alguna pared de nuestra casa o en nuestro lugar de trabajo o inclusive en el templo donde se reúne la iglesia, pero mucho mejor nos haría si dejamos que este mandato se grave en nuestro corazón. Como notaras aquí se vincula el chisme con el asesinato. “No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo” 

El chisme, es un atentado contra el carácter del prójimo. Cuántas veces no habremos causado grave mal contra el carácter de nuestro prójimo, mediante un chisme que salió de nuestra boca. Debemos tener mucho cuidado con los chismes. Para eliminar el chisme de nuestras vidas tenemos que tomar algunos pasos.

1. Reconozca y admita que el chisme es pecado. No hace falta ser un genio para determinar que Dios cataloga al chisme como pecado. Por algo dice la Biblia: No andarás chismeando entre tu pueblo. No excuse su pecado de chismear, no lo disfrace diciendo que sus chismes son inocentes y que jamás ha intentado causar daño a alguien con sus chismes. No olvide que aunque Usted no quiera hacerlo, todo chisme tiene el efecto de indisponer a unos en contra de otros.

2. Confiese a Dios el pecado del chisme. Confesar significa ponerse de acuerdo con alguien. Cuando confiese a Dios el pecado del chisme, Usted se estará poniendo de acuerdo con Dios en que es chismoso y que su chisme atenta contra Dios y contra el prójimo.

 3. Evite contar algo negativo sobre alguien cuando ese alguien no está presente. Si lo hace, estará chismeando. 4. Cuando alguien venga a Usted con un chisme, de una forma muy amable, dígale: ¿Estaría dispuesto a decirme lo mismo que me está diciendo si la persona de quien me está hablando estaría aquí presente? Usted no se imagina como algo tan sencillo como esto es un efectivo cuchillo para cortar de un tajo los chismes. No olvide que peca tanto el que propaga el chisme como el que oye el chisme. Para propagar un chisme, primero es necesario oír ese chisme. Lo mejor es cortar de raíz los chismes, evitando oír chismes.

Y para terminar te cuento que la  manera como yo hago callar a los elementos chismosos en mis clases es;  Cuando comienzan a hablar de alguien, les detengo y les digo, antes de que continúes permíteme grabar tus comentarios para que la otra persona los escuche ya que no esta presente. Si mis amados, hace falta de más hombres y mujeres armados de un santo coraje para tapar la boca a los esparcidores del chisme.

Dios los bendiga!



!Cristianos y Endeudados!


Si las tarjetas de crédito le hacen gastar mucho, eliminelas. Por supuesto que usted puede usar correctamente el plástico de su billetera. He aquí la manera en que podría hacerlo: nunca compre con una tarjeta de crédito lo que no compraría en efectivo. Si usted todavía no ha presupuestado su compra, no compre. Si es un comprador compulsivo, el consejo es: busque ayuda
Gane más dinero del que gasta.
Los adultos necesitamos aprender el fino arte de gastar menos de lo que ganamos.

Aprenda a estar satisfecha

En estos días es realmente asombroso cómo puede usted gastar su dinero, ¿no es cierto? Pero, ¿el hecho de acumular cosas realmente nos ayuda a “escapar del diario estrés”? Vivimos en una sociedad que nos obliga a buscar excusas para  reemplazar todo lo que tenemos cuando ya no este de moda. Las posesiones pueden consumir uno de los recursos más valiosos que tenemos: nuestro tiempo. Mientras menos cosas tenemos, más tiempo tendremos. Tiempo para invertir en las personas.

Invertir en las necesidades del futuro –incluyendo el pago de una casa, el estar libre de deudas, la educación de nuestros hijos, y el hecho de ayudar a otros dando espontáneamente– es ser inteligente. Invertir entre tener mas y poseer lo de los demas, no lo es.

Recuerde, “nuevo” no siempre quiere decir “mejor”.
Aunque usted a veces compra el problema de algún otro al comprar un auto usado, más a menudo puede ahorrarse una buena cantidad de efectivo. De hecho, durante el lapso promedio de su carrera de trabajo, usted fácilmente puede ahorrar una importante cantidad de dinero comprando vehículos de tres años de antigüedad, contrariamente a los vehículos cero kilómetro. El tiempo de vida útil del promedio de los autos de tres años de antigüedad, es de diez años. Muchos de estos vehículos están en perfecto estado de funcionamiento. Los vehículos nuevos pierden un promedio del veinte por ciento de su valor en el momento de sacar el auto del dealer. Algunas personas aman la paz mental en la compra de un automóvil. Pero yo puedo decirle que hay una paz aún mayor, al saber que ninguna persona en todo el país va a robarle su Ford del 1999.

No ponga la confianza en su cuenta de jubilación.

Los Proverbios nos animan a ahorrar para el futuro, pero también debemos recordar a Jesús en la historia del necio rico, a quien se le había terminado el tiempo para gastar todo el dinero que había acumulado. Dios dio a los israelitas el maná, pero les dijo que no lo guardaran, sino que lo comieran, tal vez por la necesidad que ellos tenían de confiar diariamente en el Señor. Muchas veces tales inversiones podrían ser una red segura en caso de que Dios no estuviera para suplir todas nuestras necesidades, según Él mismo lo prometió.

Jesús nos desafía a “hacer tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni la herrumbre destruyen, y donde ladrones no penetran ni roban” (Mateo 6:20). En 1 Pedro 1:3-4, el apóstol Pedro habló acerca de la única inversión garantizada y duradera: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, para obtener una herencia incorruptible, inmaculada, y que no se marchitará, reservada en los cielos para vosotros”.

Todo lo que tenemos le pertenece a Dios. Nuestras posesiones son la prueba de su confianza en nosotros. Lo que retenemos con firmeza, lo perdemos. Lo que ponemos en sus manos, lo poseeremos para siempre.

Tomado del libro: ¿Quién aceleró mi vida? de Editorial Peniel

Ahora Que Estoy Viva


¿Por qué esperar al final de la vida
para demostrar nuestro afecto?
Prefiero que compartas conmigo unos pocos minutos ahora que estoy viva y no una noche entera cuando yo muera.

- Prefiero que estreches suavemente mi mano ahora que estoy viva, y no apoyes tu cuerpo sobre mí cuando yo muera.

- Prefiero que hagas una sola llamada ahora que estoy viva y no emprendas un inesperado viaje cuando yo muera.

- Prefiero que me regales una sola flor ahora que estoy viva y no me envíes un hermoso ramo cuando yo muera.

- Prefiero que juntos elevemos al cielo una oración ahora que estoy viva y no un servicio cantado cuando yo muera.

- Prefiero que me digas unas palabras de aliento ahora que estoy viva y no un desgarrador poema cuando yo muera.

- Prefiero escuchar un solo acorde de guitarra ahora que estoy viva, y no una conmovedora serenata cuando yo muera.

- Prefiero que me dediques una leve plegaria ahora que estoy viva y no un poético epitafio sobre mi tumba cuando yo muera.

- Prefiero disfrutar de los más mínimos detalles ahora que estoy viva y no de grandes manifestaciones cuando yo muera...

Aprovechemos toda ocasión para demostrar amor a nuestros seres queridos... ahora que están entre nosotros.

EL OTRO LADO DEL AMOR- LA IRA

Somos seres humanos vulnerables y por tanto nos dejamos arrastrar por nuestras emociones; especialmente la ira .Hay distintos tipos de ira. Por ejemplo, a veces la ira proviene del egoísmo o de las sospechas infundadas. En otros casos se trata de un tipo de ira que a veces contamina el espíritu y el intelecto por muchos años, y explota ante la más mínima provocación.  A esto le llaman "ira desplazada", pues su verdadera causa a menudo permanece oculta. Es obvio que se comete una injusticia al hacer a la otra persona, el blanco de nuestra ira injustificada. 

Sin embargo, en muchos casos la ira que sentimos está justifica.  Es para nosotros un mecanismo de defensa, un modo de tratar de impedir que los demás continúen hiriéndonos. La ira justificada no es un pecado, si se maneja adecuadamente. Pero veamos primero lo que dice la Biblia, que es la palabra de Dios, sobre los efectos de la ira. Nos impulsa a pecar: "...Cohíbe la ira, reprime el coraje, no te exasperes, y no obrarás mal..." (Salmo 37:8) "...Sea cada cual pronto para escuchar, lento para la ira, porque la ira del hombre no produce la rectitud que Dios quiere." (Santiago 1:19-20) "El colérico atiza las pendencias, el iracundo multiplica los crímenes." (Proverbios 29:22) Ofende a Dios y nos aleja de El: "No irriten al santo Espíritu de Dios que los selló para el día de la liberación; nada de brusquedad, coraje, cólera, voces ni insultos; destierren eso y toda aversión."(Efesios 4:30) "Pues yo les digo: Todo el que trate con coraje a su hermano será condenado por el Consejo; el que lo llame renegado será condenado al fuego del quemadero." (Mateo 5:22) Dios nos dice que debemos deshacernos de nuestra ira, la cual es un gran obstáculo a nuestra santificación e inclusive a nuestras relaciones humanas: "...Ahora en cambio, despójense de todo eso: cólera, arrebatos de ira, aversión, insultos y groserías, ¡fuera de su boca!" (Colosenses 3:8) "Si se indignan, no lleguen a pecar, que la puesta del sol no les sorprenda en su enojo, no dejen ocasión al diablo." (Efesios 4:26) El mantener dentro de nosotros la ira no solo acarrea consecuencias psicológicas como la depresión y espirituales como el pecado, sino que también tiene dañinas consecuencias físicas: ataques al corazón, todo tipo de enfermedades debido a un sistema inmunológico debilitado y según algunos estudios, predisposición al cáncer. Inclusive, la ira reprimida causa depresión y hasta podría llevar al suicidio o al homicidio. El Dr. Frank Minirth, quien es un psiquiatra: "La ira es probablemente el mayor riesgo a la salud y la principal causa de muertes." * Es imposible que una persona pueda lidiar con un problema y resolverlo, si se niega a admitir que este existe. Si no somos honestos con nosotros mismos, admitimos que sentimos ira, buscamos en nuestro interior la causa, y lidiamos con ella; no podremos tener verdadera paz. Aún peor: nos costará mucho más trabajo crecer en santidad y convertirnos en la persona que Dios nos llama a ser. Uno de los frutos del Espíritu Santo es precisamente el dominio de sí mismo. Nos habla Dios en la Biblia sobre el autocontrol: "Más vale paciencia que valentía y dominarse que conquistar una ciudad." "Respuesta blanda aplaca la ira, palabra hiriente atiza la cólera. Hombre colérico atiza las pendencias, hombre paciente calma la riña." (Proverbios 15:1, 18) "Niégate a discusiones estúpidas y superficiales, sabiendo que acaban en peleas; y uno que sirve al Señor no debe pelearse, sino ser amable con todos...suave para corregir a los contradictores..." (2 Timoteo 2:23-25) Estas citas bíblicas no nos están diciendo que tenemos que soportar calladamente todo lo que nos ofenda o dañe y no tomar absolutamente ninguna acción. 

En definitiva lo que Dios nos pide en su palabra, la Biblia, es que dominemos nuestra ira para que esta no nos domine a nosotros. Tenemos que aprender a expresarla de una manera adecuada y positiva. El primer paso es admitir que sentimos ira. Examinemos detenidamente nuestras emociones y ahondemos en nuestro corazón para buscar cuál es la verdadera causa de nuestra ira.

El segundo paso es compartir esos sentimientos con Dios en la oración. El quiere que nosotros podamos tener paz y ser felices; por lo tanto, nos mostrará el camino de la sanación. El es el único que verdaderamente puede sanar las heridas de toda una vida. El tercer paso para lidiar con la ira, es consultar a un sacerdote, psicólogo o psiquiatra si es necesario. Es muy posible que necesitemos ayuda profesional; dejemos a un lado nuestro orgullo y trabajemos para ser mejores seres humanos. Una buena manera de restarle fuerzas a la ira, es utilizar esa energía hostil para algo constructivo como los ejercicios, la limpieza de la casa, etc.

A veces nos ayuda escribirle una carta a la persona que nos ofendió, aunque después la rompamos. Y por último, Dios nos dice en su palabra, la Biblia, que no debemos dejarnos vencer por el mal, sino que venzamos el mal con el bien. Esto quiere decir que no devolvemos las ofensas ni nos vengamos por ellas, sino que devolvemos bien por mal; y esto lo podemos hacer a través del amor de Dios actuando en nosotros. Ese amor nos ayudará a disipar nuestra propia ira y la de los demás.


La adicción a la ira 

 Ud. habrá oído hablar de la adición al alcohol, al juego, a la comida, a las drogas, a comprar cosas. Pues también hay personas que tienen adición a la ira. La ira es un estado emocional normal. Cuando a uno le pisan el pie, brinca. En ese caso la ira es un sentimiento normal, con ciertos límites. Cristo se airó en el Templo, sintió ira, porque habían convertido la casa de Dios en cueva de ladrones. Cuando vinieron los niños a El y los apóstoles no les dejaron que se acercaran, el Señor se enojó. Esa es la ira normal, es una reacción normal. Hay otro grado al cual puede llegar la ira que es lo que llamamos "la rabia", la furia. Ese es un grado muy grande de ira, la ira normal no lleva a la agresión.

Puede ser una agresión de palabra, que tampoco está bien, pero la rabia es una forma muy fuerte de sentir ira. Es la más terrible y lleva a la violencia, a la agresión. No hay que confundir ira o rabia con resentimiento. En el resentimiento hay su parte de ira también, que la persona va almacenando, en lugar de soltarla. Esta piensa en lo que le hicieron y lo va guardando. Por eso se llama resentimiento, pues significa volver a sentir.  La ira va destruyendo a la persona que la siente, no al que causó el resentimiento. Esa persona ni se entera. La ira siempre lo destruye a uno y el odio es el proceso final del resentimiento. Es una ira congelada. Hay personas adictas a la ira.

¿Cuándo se puede decir que una persona es adicta a la ira? Cuando no tiene control sobre la ira y ésta es algo crónico, compulsivo. Entonces esa persona es adicta a la ira.

Ejemplo de ira adictiva He oído estas frases: "No permitiré que me falten el respeto" y "Yo tengo un carácter fuerte, pero no puedo parar, no me puedo controlar." Una persona que no puede controlar su ira es adicta a la ira. Igual que el que está tomando, no puede controlarse. "Yo necesito mi ira más que a ti" dice la persona, lo cual significa que prefiere su ira a la esposa. Eso es una adicción. Como ya he dicho, la adicción a la ira tiene mucha relación con la adicción al alcohol y a las drogas. Ningún adicto a la ira quiere admitir esa adicción. Es más fácil admitir que uno es adicto a una sustancia. Es un caso como el del abusador, no quiere admitir que está maltratando. ¿En qué se parecen la adicción a la ira y la adicción al alcohol? Puede haber, en ambos casos, una predisposición genética o el resultado de una vida de violencia o sentimientos encerrados. En cualquier caso, la ira y el alcohol se utilizan como un mecanismo para resolver los problemas. Pero resulta que ni el alcohol ni otras drogas, ni la violencia, resuelven los problemas que hay en la familia o en la persona. Ese mecanismo llega a ser autodestructivo. En el alcohólico hay un problema emocional, hay una baja autoestima.

En el adicto abusador también hay una baja autoestima. ¿Cómo quiere el alcohólico solucionar el problema? Tomando. ¿Cómo quiere solucionar el abusador esa baja autoestima? Golpeando. Esas son las explosiones de ira.

Momentáneamente descarga su ira, pero cuando se da cuenta vienen más problemas, más vergüenza, más culpabilidad, en el alcohólico y en el que golpea. Para quitar esa vergüenza, esa frustración, otra vez vuelve a tomar o a golpear. Por eso los abusadores y los borrachos o drogadictos utilizan esto como un mecanismo que los va a destruir a ellos y a otras personas. Las dos adicciones tienen muchos componentes iguales. El alcohólico o drogadicto utiliza la negación igual que el que golpea o abusa. En el alcohólico hay lo que se llama la tolerancia y el que abusa, cada vez va abusando más y más. En las dos adicciones disminuye la autoestima de la persona. Si ya la tenía baja, disminuye todavía más. Ambas adicciones engendran vergüenza de sí mismo y en ambas la adicción puede ser provocada por la falta de autoestima. En las dos, también, el "yo" de la persona, queda totalmente destruido y en ambas adicciones, sobre todo lo que más se destruye son los sentimientos, la afectividad. Es la enfermedad de los sentimientos, en ambos casos. Cómo vencer los impulsos violentos   Quizás sufres porque no quisieras ser una persona violenta. Sientes que tus emociones te arrastran y no sabes qué hacer. Primeramente, es importante señalar que hay muchas personas que provocan a los demás a la violencia.

 Sin embargo, aún en el caso de que alguien te provoque, no hay ninguna excusa para apelar a la agresión física o emocional. Entre seres racionales hay formas más civilizadas de resolver los problemas.

Identifica la causa de tu ira Examina y trata de comprender tus propios sentimientos. ¿Qué es verdaderamente lo que te causa ira y te lleva a perder el control? Reflexiona para descubrir por qué reaccionas violentamente.

 Quizás algo de tu pasado te molesta y ahora tu reacción se debe a ello, más que a lo que la otra persona hizo o dijo. Recuerda que ella no tiene la culpa de lo que te sucedió. ¿Se lo estás cobrando? Si te has casado y tienes hijos, ellos también sufren debido a tu violencia. Piensa en los efectos que tendrán tus acciones en tus propios hijos al presenciarlas o sufrirlas.

La violencia es contagiosa Según los psiquiatras y psicólogos, durante los primeros años de vida es cuando los seres humanos desarrollan la capacidad de sentir compasión, valorar la vida o sentir dolor por el sufrimiento de otras personas. Por tanto, si son sometidas a actos de violencia no asimilarán tales capacidades. Al llegar a ser adultos serán los más dispuestos a usar la fuerza bruta para resolver los conflictos. El niño que ha sido maltratado cuando crece se vuelve verdugo. La niña generalmente se convierte en víctima.

De este modo se mantiene el círculo vicioso de la violencia a través de las generaciones. ¡Alguien tiene que romperlo! Los maltratos a los niños y en concreto el abuso sexual, dan lugar a una serie de dolencias psicológicas importantes al llegar a la edad adulta, tales como la depresión crónica, las personalidades múltiples o fuertes tendencias al alcoholismo o la drogadicción.

La mayoría de los delincuentes adultos fueron abusados durante su infancia. Si fuiste víctima de abusos durante tu infancia o adolescencia y esa es la causa de tu ira, puedes sanarte. Admite que necesitas esa sanción y decídete a buscar la ayuda de Dios y de otras personas. Ten el valor de analizar honestamente tu comportamiento en el hogar y especialmente hacia tus seres queridos. Piensa en las consecuencias de tus acciones para ti y para ellos, si pierdes la cabeza. Si sientes que estás perdiendo la paciencia, retírate hasta que te calmes. ¿Merece acaso la pena ir a la cárcel por no haberte podido controlar? ¡Pon distancia de por medio! Más tarde trata de comunicarte con la persona con quien te has enfadado sin gritar y utilizando la lógica y la razón. Si todavía no puedes, habla con una tercera persona para que sea tu intermediaria. ¡Busca ayuda! Contempla la posibilidad de buscar ayuda profesional. Hay organizaciones que pueden brindártela. Piensa también en buscar algún amigo equilibrado o el pastor de tu iglesia. Consulta a un buen psicólogo. Comienza a creer que puedes cambiar si de veras te propones hacerlo. Busca otros modos de reaccionar cuando sientas frustración o enojo.

Habla con otras personas que hayan superado su conducta agresiva y pregúntales cómo lograron cambiar. Aprende nuevas formas de resolver los conflictos. No siempre estos se pueden evitar, pero podemos aprender a manejarlos. Al hacerlo aprendemos de nuestros errores del pasado y mejoramos la calidad de nuestras vidas.
 Si tienes un problema de alcoholismo, únete a un grupo de Alcohólicos Anónimos. Existen también otros grupos para ayudar a las personas adictas al juego, al sexo o las drogas. ¡Y no te olvides de orar mucho! Con la ayuda de Dios te sanarás y de este modo podrás ser verdaderamente feliz y hacer felices a los demás.